Hay lugares tan aislados que llegar hasta ellos ya es una aventura. Y después está Edimburgo de los Siete Mares. Un pequeño asentamiento perdido en mitad del Atlántico Sur, al que no puedes llegar en avión, que tiene un volcán activo, poco más de doscientos habitantes y una historia que incluye una evacuación completa de la isla. Hoy nos vamos a uno de los rincones habitados más remotos del planeta.
