En Almedinilla, Córdoba, hay una casa que lleva más de mil quinientos años contándonos cómo vivían algunos romanos con bastante más dinero que el resto. Mosaicos, pinturas, esculturas, agua, calefacción y hasta un comedor pensado para impresionar a los invitados. Pero El Ruedo guarda también otra historia: la de quienes trabajaban allí y la de las personas que acabaron enterradas muy cerca. Hoy nos vamos a meter en una villa romana y a cotillear un poco cómo vivían los que podían permitírselo.
