En el interior de Alicante existe un lugar que durante más de un siglo ha estado ligado a una de las enfermedades que más miedo provocaron. Fontilles nació para atender a personas con lepra, pero acabó convirtiéndose en mucho más: un pequeño mundo con viviendas, talleres, escuela, servicios propios y cientos de personas aisladas del exterior. Esta es la historia de Fontilles y, sobre todo, de las personas que vivieron allí.
